Creo que en términos afectivos no sé bien hacia dónde llevo mi vida. No sé si lo que hago está bien o está mal, tal vez los actos que voy cometiendo día a día hagan que lastime sin querer a otras personas. Es la propia velocidad de la vida la que compone mis errores, pero hago lo que siento dentro de lo que me es posible. Voy aprendiendo poco a poco, para algún día quizás no cometer los mismos errores una y otra vez. Para aprender. Si cometo “crímenes” amorosos algún día los voy a pagar en el mismo terreno de las relaciones humanas, no hay juzgados para el corazón y si los hay son los ojos del ser querido.
No quiero pensar solo en mí, quiero pensar también en los demás. Creo que corresponde, me hace bien sentir que si pienso en los demás ellos pensaran en mí. Trato de poner mi mente en positivo y yendo hacia delante. No quiero que eso lastime a los demás pero no todo trata de ellos, tengo también mi camino. Vivo transitando por el día a día, lo que me toca lo tomo o afronto tratando de liberar mi alma y mi espíritu; combatiendo las malas vibraciones, que el sistema “babilónico” quiere para mí. Trato de resistir y no permitirlo. Aún en pie Nico.
(Gracias Eristarco por tus correcciones y tu ayuda)





1 comentario:
No hay porqué agradecer nada, a penas fueron unas recomendaciones y siempre que pueda es un placer compartir opiniones.
Siempre podemos todos tratar de mejorar.
Un abrazo fuerte.
Publicar un comentario